La esquizofrenia de Van Gogh

Vincent no vendió ni un sólo cuadro durante su vida y pasó sin pena ni gloria por la época que le tocó vivir. En la actualidad, quizá sea uno de los artistas holandeses más cotizados a nivel mundial. Padecía esquizofrenia, fue un genio y la sociedad de su tiempo lo rechazó y marginó por su trastorno mental.

La esquizofrenia es una enfermedad mental que se caracteriza por un conjunto de síntomas que afectan al funcionamiento psicológico de la persona y a su contacto con la realidad. Una situación complicada a la hora de desarrollarse en el día a día y desenvolverse en el ámbito laboral. Si bien es cierto, hoy día con el adecuado tratamiento y apoyo, se puede llevar una vida normalizada y autónoma.

vincent2

Actualmente tenemos más conocimiento sobre la esquizofrenia, pero en pleno siglo XIX (Van Gogh vivió del 1853 al 1890) los registros sobre dicho trastorno eran poco frecuentes. Existían relatos sobre conductas irracionales o descontroladas, pero el estudio y las evidencias médicas eran escasas.

Durante parte de su vida, Van Gogh, sufrió de esta enfermedad maníaco-depresiva. El trastorno que padecía iba acompañado de alucinaciones, tanto de voces como de visiones; y de una epilepsia caracterizada por un estado de confusión y amnesia. Sin embargo, fue durante la irrupción de la psicosis cuando su capacidad creadora se desarrolló a nivel superlativo. De hecho, algunos de sus cuadros más famosos los pintó cuando estaba en la peor fase de su enfermedad y estuvo internado en el sanatorio de Saint-Rémy.

En el sinfín de cartas que Vincent intercambió con su querido hermano Theo, llegó a mencionarle: “Yo no tengo la culpa de que mis cuadros no se vendan, pero llegará el día en que la gente se dará cuenta de que tienen más valor de lo que cuestan las pinturas”.  Entre la primavera y el verano de 1889, Vincent pintó Trigal con cipreses donde se muestra uno de los campos de trigo que rodeaban el sanatorio donde estuvo ingresado. Ciento cuatro años después fue vendido por 57.000.000$.

Vincent tenía razón.