Outsourcing

El outsourcing es el proceso económico empresarial en el que una sociedad mercantil delega los recursos orientados a cumplir ciertas tareas a una sociedad externa, empresa de gestión o subcontrata, dedicada a la prestación de diferentes servicios especializados, por medio de un contrato. Para ello, estas últimas, pueden contratar sólo al personal, caso en el cual los recursos los aportará el cliente o contratar tanto el personal como los recursos.

Los términos asociados deslocalización y fronteriza implican la trasferencia de empleos a otros países, si es que se subcontratan servicios con empresas extranjeras, o bien estableciendo una base en sitios fuera del país. La diferencia se encuentra en la relativa proximidad del país en cuestión (fronteriza) o su lejanía (deslocalización).

Las opiniones en contra de la subcontratación están basada en tres percepciones económicas fundamentales:

  • Los trabajadores subcontratados no son empleados pagaSponsors-look-to-cut-overhead-costs-reduce-timelines-with-lean-outsourcing-modelsdos de la empresa que de hecho presta el servicio, por lo cual no tienen un incentivo de lealtad hacia ésta.
  • Normalmente se contrata a los trabajadores con contrato de obra, a pesar de que la tarea realizada suele ser continua. Dada la precariedad total producida y el abuso que se suele dar de esta figura contractual, a veces incluso para realizar despidos arbitrarios, es normal la «huida» de los trabajadores si encuentran un empleo de mayor calidad, con lo cual la calidad del servicio se suele resentir.
  • La subcontratación (especialmente seguida de la externalización o la deslocalización) elimina puestos de trabajo.

Varios casos de fraude o robo de identidad por parte de empleados de empresas subcontratadas contra clientes de las empresas subcontratantes, vienen a dar apoyo al primer punto. Esto está afianzado en el hecho que no hay un motivo real, más allá de la ética empresarial, por el cual una misma empresa no pueda prestar servicios a dos empresas subcontratantes, rivales entre sí, a la vez. Esto se da especialmente en el caso de empresas que operan en un marco legal privilegiado o en un monopolio natural.

Outsourcing: opción de confianza para las empresas españolas.

Las empresas dedicadas a la prestación de servicios especializados (outsourcing) se encuentran en un buen momento en nuestro país. Fue a partir de la crisis económica sufrida en España que muchas empresas decidieron externalizar aquellas partes de su negocio que no eran el motor principal de la empresa, de esta manera, se abarataban los costes y se buscaba mejorar la producción.

A día de hoy, la externalización aporta más cosas que no solo una reducción de costes en la producción. Poner en manos de un tercero alguna de las actividades de la empresa otorga una mayor flexibilidad y se consiguen liberar parte de los costes fijos que sin esta externalización no sería posible. Por ejemplo, contar con un equipo especializado en contabilidad en España y que trabaja como un departamento dentro de la empresa sin serlo, supone un ahorro ya que, la empresa no tiene costes de departamento ya que ha sido la subcontrata la que los ha asumido.

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La externalización ha llevado a muchas empresas a crecer. Consiguiendo evolucionar en el ámbito tecnológico y a no quedarse atrás en el proceso de globalización. Pero sigue habiendo una idea en la mente de muchos que son más reticentes a la contratación de un tercero para que les lleve el área de contabilidad, por ejemplo. Se trata de la desconfianza generada al no hacer nosotros mismos una cosa. Da la sensación de que si la hace un tercero no lo va a hacer bien. Es por eso que muchas empresas de outsourcing buscan tener una relación muy estrecha con aquellos a quienes le presta el servicio. De este modo, se gana confianza y se trabaja de la manera más óptima para conseguir los objetivos.